Más problemas en Urgencias del Clínico.
Al plante de los médicos eventuales contra los contratos propuestos, que se niegan a firmar, y las peticiones de más personal por la saturación del servicio, se suma la intención del jefe de dejar el cargo.
La situación en el servicio de Urgencias del Hospital Clínico, lejos de solucionarse, se complica por días. Si la gerencia tenía sobre la mesa las protestas de los eventuales por sus contratos y la indignación de todos los profesionales por la reordenación del trabajo tras la entrada en vigor del decreto MIR, ahora se suma otro problema. El jefe de servicio de Urgencias, Antonio Porras, ha comunicado a la dirección su intención de dejar el cargo alegando “motivos personales”.
Aunque el propio afectado evitó dar más detalles sobre su situación ayer a este periódico, dijo que “a día de hoy -por ayer-, sigo siendo jefe de Urgencias. Mañana habrá más noticias”, expresó.
La dirección del hospital negó esta dimisión, que oficialmente no se ha efectuado pero sí ha sido comunicada. De hecho, conocen esta decisión tanto trabajadores del hospital como algunos sindicatos. Sobre esto, existe abierto un proceso de negociación y reflexión que aún no se ha cerrado.
La situación llega en un momento complicado para el servicio. Son diarias las peticiones de más plantilla para poder garantizar la atención y los profesionales dicen estar sobrecargados tras la entrada en vigor del decreto que prohibe firmar altas a los residentes de primer año, que ha saturado de trabajo al resto de la plantilla. De hecho, desde hace un mes trabajan a destajo y las esperas para recibir el alta son excesivas. “Hay mucha gente que hasta pide el alta voluntaria”, matizó un facultativo del servicio.
Además, no aceptan el plan de personal puesto en marcha y la intención de contratar a intensivistas para cubrir las posibles vacantes de nueve eventuales, que se han negado a renovar sus contratos ‘basura’ el próximo 16 de marzo.
Este es otro frente abierto en el servicio. Los nueve eventuales que tienen que renovar el lunes su contrato siguen, tras negarse ante la dirección a firmar un contrato que no contenga mejoras laborales, sin saber nada sobre su situación. A pesar de que se comprometieron a informarles la pasada semana sobre los contratos, siguen con las dudas de si se aceptarán mejoras o no. De hecho, han solicitado para mañana una reunión con el gerente para exigir soluciones. Si cumplen el plante y no firman, la dirección tiene intención de cubrir sus huecos con intensivistas, aspecto que no parece ser la solución, según los afectados.
Por todo esto, el clima de trabajo ya no es como hace unos meses, pues el descontento es la sensación generalizada y hay discrepancias entre los propios profesionales.
Al parecer, han elaborado un plan para la reordenación del servicio que permitiría mantener a los nueve eventuales con mejores contratos, una petición de la dirección que tenía que contar con el acuerdo de toda la plantilla porque para incluirlos en los turnos y no hacer exclusivamente noches -como ahora les proponen-, personal propietario de plazas tendría que modificar sus turnos haciendo una guardia más al mes y trabajando unas pocas horas más, extremo con el que parecen no comulgar.
Fuente: Granada Hoy